También conocida, paradójicamente, como República Popular Democràtica de Corea. Esta semana en Cuatro el periodista Jon Sistiaga se adentró en Corea del Norte. A lo largo de todo su viaje sorprende la austeridad y el silencio de las calles, solo transitadas por escaso transporte público y bicicletas. Existen autopistas de 5 carriles, completamente vacias. Alegan que son infraestructuras militares para que, en caso de guerra, se puedan desplegar unidades con un frente de 4 tanques o incluso para que los aviones aterrizen, o el metro, a una profundida suficiente para refugiarse en caso de conflicto nuclear. Entró al pais como turista y, aun así, el gobierno norcoreao le asignó un guía turístico que, en realidad, era personal gubernamental encargado de descubrir espias americanos o periodistas que pudieran sacar información del pais.

Es un régimen con lo peor del nazismo y del stalinismo. Las fronteras son guardadas por los militares mirando hacia el pais, dicen, para que nadie pueda salir. Recuerda a los puestos de tiro comunistas en el frente, que disparaban tanto a los alemanes que avanzaban como a los bolcheviques que retrocedian. Al otro lado de la frontera, Korea del Sur, se pueden ver los turistas, a los soldados surcoreanos y a los soldados americanos -estan en todas partes- haciéndose fotos en tan extraño lugar.

Recuerda al nazismo en sus grandes movilizaciones megalómanas, donde centenares de miles de personas, quizas millones, bailan en una perfecta sincronización para el deleite de su queridísimo líder mientras todo el material armamentístico del pais desfila ante los ojos del padre de todos los norcoreanos.

Algunas portadas de películas parecen panfletos de guerra de la España de 1936. La televisión y la prensa escrita solo se atreven a adular al líder, sabiendo que cualquier voz disidente será tratará como traición a la pátria. En ese caso el disidente acabará en un campamento de trabajos forzados en el campo. La información y la historia son modificadas de tal manera que es inevitable pensar en el Ministerio de la Verdad de 1984 de George Orwell, donde el protagonista se encarga de eliminar o modificar noticias o referencias contrarias al sistema. Un ejemplo es la visita a un museo histórico de Pyongyang, la capital, donde se muestra, con unos borradores que podrian haberse dibujado hace 5 minutos, que corea de norte inventó hace siglos el misil.1984 o El castillo, de Kafka, son libros imposibles de encontrar en el pais, aunque sí se pueden encontrar los 18000 ejemplares escritos por Kim Jong Il, el líder. Jon Sistiaga apunta al guía que para escribir tal cantidad de libros se necesita escribir 1 libro al día durante 49 años. El guía no se inmuta y responde que eso es porque su líder es muy listo.

Jon Sistiaga y otros periodistas pudieron recorrer Corea del Norte durante una semana y media, pero unos turistas americanos fueron invitados amablemenente a salir del pais al tercer dia de su llegada, por mierdo a que fueran espías. Las comunicaciones que los periodistas debían realizar a través de internet se realizaban bajo la vigilancia de traductores que en última instancia, y siempre bajo control de personal gubernamental, hacian las de censores.

El Parlamento norcoreano se reune una vez al año, con alrededor de 700 diputados que acuden en coches de gama alta, mientras el pueblo debe desplazarse en bicicleta porque el régimen comunista no permite la propiedad privada

Alejandro Cao de Benos es un español, de Reus, ex trabajador del sector de la hostelería, reconvertido en admirador de este régimen de locos ha llegado a ocupar un cargo oficial en el pais.

Y aquí el gran líder Kim Jong Il.
Links de interés:
Documental “Amarás al lider sobre todas las cosas”, 1 de 6
Fauna y flora en la zona desmilitarizada de Corea o lo que una guerra puede destrozar
Octubre 11, 2008 a las 4:09 pm |
hola. a todos, me gustaria conoser una amiga con ke pueda conversar. ke sea de china porsupuesto. ke seas menor de 20 años,
soy de peru mi nombre es henry hka , correo es arequipacayma@hotmail.com
escriban si porfa..