—Voy a meterme a la derecha —Manny dio un volantazo, se coló entre dos coches y se pasó el semáforo—. Vigila por si viene algún coche patrulla.
—Vale.
Manny realmente sabía manejar el cacharro. Si apostaba a los caballos igual que conducía, Manny era un ganador seguro.
—¿Estás casado, Manny?
—Qué va.
—¿Mujeres?
—A veces, pero nunca dura.
—¿Cuál es el problema?
—Una mujer es una ocupación para todo el día. Tienes que elegir entre ella o tu profesión.
—Yo creo que existe un desahogo emocional.
—Y físico también. Ellas quieren follar día y noche.
—Búscate una con la que te guste follar.
—Sí, pero si tú bebes o juegas, ellas se creen que estás despreciando su amor.
—Búscate una a la que le guste beber, jugar y follar.
—¿Quién quiere una mujer así?
<p style=”text-align: right”>Charles Bukowski</p>